lunes, 10 de agosto de 2009

Me preguntas por qué.

¿Y si mañana ya no quiere sentir?
¿Y si prefiere despertar con las manos vacías sin notarlo?
No quedan ya respuestas suficientes,
infinitos espasmos de incansable condición.

Mientras corren los días,
me preguntas por qué...
¿Por qué las distancias clavan su verdad en el cuerpo,
y en la tristeza, y en el pensamiento, y en el dolor?

Cegados por nuestra sombra preferimos consumir lo último que le queda a nuestras miradas, iniciando el proceso interminable del sueño tras desvelo sin razón.

Y quedamos bajo el cautivo de la melodía eterna,
en un vaivén interminable,
seremos sólo inercia.

2 comentarios:

Natàlia Senmartí Tarragó dijo...

Cuanta inercia, melancolía, abandono...dolor, mientras pasan los días.
Bello y triste, camino en pendiente, rodando hacia...
Un bsito, natalí

Anónimo dijo...

El vaivén interminable. . .el que me tiene aquí. . el que me trajo . . el que me lleva. . el que me hizo conocerte. . . y quererte. . . y el que quizás... me aleje. . . nos hace rozar la felicidad por instantes. . y sólo por uno de esos en el que algo grande pasa. . vale la pena sufrirlo.. . . Gracias por todo. . . por tu huella en mi vida. . . Erica . . .