Todo todos era agua, después, el grito vacío de la sed.
Para la segunda edición de Magnum Opus Vol. II, es necesario también concentrarse en el proceso que el hombre a veces llama natural, y que tiene que ver con esa destrucción que progresivamente ha secado nuestros ojos... y nosotros sólo preocupados por saciar la sed de nuestras bocas.
Hoy, recordar al "poeta del piano", quien con su única visión armónica conjuntó lo más hermoso de la música de concierto, con la vital síncopa del jazz. Bill Evans fue un artista innagotable, en constante crecimiento y exploración sonora.
Además de sus brillantes composiciones e ideas innovadoras, Bill Evans fue un apasionado de la forma musical y sus posibilidades, por lo que también dedicó un tiempo de su espléndida carrera a la realización de diversos estudios y métodos, compartiendo así su amplio conocimiento con la juventud.
Un pequeño espacio y tiempo para recordar escuchando a uno de los pianistas más impresionantes del siglo XX, a un artista cuya personalidad musical y talento, le concedieron un lugar entre los más grandes de la humanidad.
A continuación, algo de su maravillosa música: Waltz for Debby, una de sus primeras piezas en cronología y belleza.
Una aproximación singular del clásico Beautiful Love:
Ahora, en 1979 con su último y uno de los mejores tríos que formó:
A pocos días de morir, una de sus últimas y más memorables actuaciones:
Por fin, la presentación de Magnum Opus Volumen II, un concepto renovado que probará ir más allá del retrato: la narrativa será el eje en este segundo intento de arte sonoro.
Debido a que el reproductor anterior tiene algunos problemas, incluimos otra versión disponible pero a un bitrate máximo de 128 kbps, así como la versión de descarga normal a 320 kbps.
¿Y si mañana ya no quiere sentir? ¿Y si prefiere despertar con las manos vacías sin notarlo? No quedan ya respuestas suficientes, infinitos espasmos de incansable condición.
Mientras corren los días, me preguntas por qué... ¿Por qué las distancias clavan su verdad en el cuerpo, y en la tristeza, y en el pensamiento, y en el dolor?
Cegados por nuestra sombra preferimos consumir lo último que le queda a nuestras miradas, iniciando el proceso interminable del sueño tras desvelo sin razón.
Y quedamos bajo el cautivo de la melodía eterna, en un vaivén interminable, seremos sólo inercia.
"Yo no sabía que la vida se reclina y se tiene así en esa gula de la nada que es su diván, es su cojín".
Alfonso Reyes.
No quisiera viajar otra vez hacia el olvido de lo importante, de aquello que por fin algo me deja y me dejó ser libre por un instante, como tinta al papel, como pluma al aire, como sentimientos que bailan sin las apretadas estrecheces de mi visión, porque al querer dar brinquitos verticales, avistando supuestos horizontes, me pierdo del suelo y su belleza, y es cuando paso el día suspirando, solamente, y bajo la tierra...