Con este fragmento termina la Serie Catorce por Dos, Sólo queda juntar los catorce fragmentos y escucharlos como unidad conceptual, tal y como fue concebida esta gran pieza, que acuña voz y un sentimiento constantes, producto quizá del invierno inexorable.
Entre confusión y horizontes, dos madejas banalizan la voluntad, al nutrir de realidades posibles y poco probables, un espíritu contemplativo e inerte.
Para esta sexta entrega de la serie Catorce por Dos, agradecer a los músicos viajeros que inspiraron una idea, siendo sus voces esencia y carácter total de esta obra.
Fue así de simple, y en este constante despedirme, unos recuerdos enmohecidos retumban, otros, en segundo plano ya son estrellas, y mientras todo va recurriendo.
Comienza así una serie de catorce audios enlazados en concepto y sonoridad, que intentan describir el sentir constante de su propia voz, allanada y en extinción.